Italia se caracteriza por poseer una enorme variedad de licores autóctonos muy conocidos y que ayudan a facilitar los procesos digestivos.
De hecho, es una costumbre del país terminar las comidas principales consumiendo un “digestivo”.La variedad es enorme y puedes encontrar soluciones dulces, amargas, fuertes.
Aunque todas ellas coinciden en algo, son súper refrescantes. Tu elección dependerá del momento en que los consuman y sobre todo de tus propias preferencias.

1) Limoncello
Es probablemente la propuesta más popular entre todos los licores italianos tanto dentro como fuera de Italia. Su fórmula fue creada en la región de Sorrento, Campania. Durante su proceso de elaboración se fermentan las cáscaras de los limones secos sumergiéndolos en cantidades considerables de alcohol. Sencillo, inmediato y sobre todo delicioso. El limoncello destaca por su efecto refrescante y su capacidad para mejorar la digestión. Suele consumirse a bajas temperaturas o casi congelado. Su popularidad ha hecho que no sólo se utilice como un licor digestivo para después de las comidas, sino que además también es habitual encontrarlo coronando el sabor de tartas, galletas o en otro tipo de postres.
 
2)Narancello
Como podrás imaginar, es una versión del Limoncello pero en esta ocasión utilizando como ingrediente principal las cáscaras de naranja. Generalmente de aquellas naranjas que provienen de la famosa isla de Sicilia. Proporciona algo más de dulzor y se suele consumir bien antes o después de las comidas. También suele utilizarse como un ingrediente típico dentro de las recetas de todo tipo de dulces italianos clásicos.
 
3. Amaretto
El Amaretto es una de las apuestas más distinguidas de Italia entre los licores digestivos más típicos. Destaca por ser una solución dulce que se prepara a base de almendras. Presenta una tonalidad ámbar y aunque su sabor posee un tono algo amargo el sabor global es armónico y sabroso. Suele presentarse en cócteles y también como ingrediente en todo tipo de postres italianos. Suele consumirse con hielo tanto en helados como postres o incluso mezclado con el Limoncello.
 
4. Sambuca
Este licor está elaborado a base de flores de saúco blanco y es uno de los más conocidos de Italia sobre todo dentro de una región llamada Lacio. Destaca por presentar una solución fuerte aunque con pinceladas dulces. Es perfecto para tomarlo después de las comidas porque facilita el tránsito intestinal. Este licor es el resultado de la destilación al vapor de semillas de anís estrellado, azúcar y aromas naturales. Sin duda, un sabor realmente rico en matices.

5) Maraschino
Presenta una apariencia clara y es resultado de la destilación de una tipología de cereza llamada “marasca” y que destaca por poseer un sabor ciertamente amargo. Están cultivadas dentro de Italia y trabajan de forma activa durante el proceso digestivo.